Lisa, la segunda en edad, la tercera en belleza y la cuarta en inteligencia de entre las Gabacha-chas, tiene la memoria más corta y menos confiable del grupo. Haciendo la lucha por acomodar las exigencias de tantos biógrafos potenciales, Lisa tiende concurrir con los últimos chismes acerca de su origen y sus influencias. Se le achacan dar vida a la manía por el baile del chango espástico, y fuentes cercanas a la familia biológica sugieren que Lisa y ese baile (tan lamentable) nacieron a la par, y que desde entonces han sido inseparables.

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